Las siglas RAEE significan Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos, una tasa sobre el precio de los electrodomésticos destinada a costear los gastos de recogida y reciclaje.
Por ello, la Unión Europea ha creado una directiva que implica a productores, distribuidores, instaladores y, por supuesto, a los usuarios finales, para la gestión correcta de estos residuos y para el reciclaje de sus componentes, de forma que, lejos de contaminar, sirvan para no tener que utilizar más recursos naturales para la producción de nuevos aparatos.
En España, la directiva se ha materializado en el Real Decreto 208/2005, de 25 de febrero, que obliga a los productores a hacer una recogida selectiva de los aparatos que ponen en el mercado y a garantizar su transporte a centros de tratamiento y la correcta gestión de su reciclaje. Para ello, el real Decreto exige la colaboración de todas las partes implicadas en la producción y el consumo a través de una tasa destinada exclusivamente a financiar estas tareas de gestión y reciclaje de residuos.
Si desea más información, puede consultar la página del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio: http://www.mityc.es/raee